junio 01, 2026

Parte 1 - ¿Me Conoces? Regesando a lo Básico



Hay algo que he aprendido a travez de los años y que se me ha hecho más y más obvio cada vez, y es que Dios es mucho más sencillo de entender de lo que pensamos. A veces, nosotros mismos queremos complicar las cosas y nos ponemos a perseguir temas que sólo nos alejan de la simpleza de seguir a Dios. En inglés le llaman "Rabbit Holes" o madrigueras de conejos, que son conceptos profundos y complejos que nos siguen guiando por algo que nos hace sentir que estamos avanzando, pero que al final no llevan a nada. Pero como dice Deuteronomio 30: 11-14:

(11) Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos. (12) No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos? (13) Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos? (14) Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas.

Ahora que ya tengo el privilegio de ser mamá, para hablar de conceptos bíblicos con mis hijos he tenido que encontrar la forma más simple de explicar los temas, y me he sorprendido de como hasta un niño pequeño puede entender las profundidades de la palabra. Por eso me gusta regresar a lo básico, y eso quiero que hagamos con el tema de este devocional: ¿Me Conoces?

Así que empecemos por considerar qué sería lo más básico de conocer a alguien. O más importante aún, cómo hacer que alguien nos conozca a nosotros. 

En esta era de la tecnología y de redes sociales, siento que el concepto de verdaderamente conocer a alguien se está empezando a desaparecer. Porque todos tenemos nuestra forma de presentarnos, o de escondernos, de las demás personas. Tenemos derecho a ver las vidas de personas en cualquier parte del mundo y sentimos que nos hacemos amigos de ellos ya que los "vemos" con cierta regularidad. Pero estamos perdiendo la realidad del contacto humano, de la intimidad entre amigos. Y sentimos que nosotros tenemos que comentar o postear con la misma regularidad o podríamos incluso perder contacto por completo con la gente que consideramos amigos. Digo esto, porque es el perfecto ejemplo de cómo podemos saber acerca de Dios, pero que Dios no sabe acerca nuestro. Podemos seguir a alguien en redes y saber todo acerca de esta persona - dónde vive, qué le gusta, cuáles son sus planes - pero si nunca nos presentamos delante de ellos, puede que ellos ni siquiera sepan de nuestra existencia. Y algo así nos puede pasar con Dios.

Volvamos a leer Mateo 7:23.

(23) Y entonces les declararé: "Jamás os conocí; APARTAOS DE MI, LOS QUE PRACTICÁIS LA INIQUIDAD". (Mateo 7:23)

Lo que más me resalta en estos versículos, es que estas personas habían hecho cosas impresionantes por el reino - hablar en el nombre de Dios, echar fuera demonios y hacer milagros no es poca cosa. Pero aún así, la respuesta de Jesús es: "Jamás os conocí". Y aquí vemos la importancia de que nos hagamos conocidos de Dios. Porque podemos saber acerca de Dios, podemos leer toda la biblia, podemos investigar e imitar las cosas que hace Dios, pero si no pasamos tiempos íntimos en su presencia y si no lo buscamos a Él, todo sería en vano. 

En los versículos anteriores, Mateo 7:16, habla de que a las personas se les conoce por su fruto. Y tristemente, ahora habemos varios que nos decimos cristianos, vamos a la iglesia, levantamos las manos en adoración, pero nada cambia en nuestras vidas. No se ve un fruto de intimidad con Dios. Cuántos de nosotros queremos vivir en la casa de Dios, sin cruzar su puerta, sin seguir sus reglas, sin convivir con Dios. 

Es como que hiciéramos una fiesta de cumpleaños para nuestro hijo y queremos invitar a las personas más cercanas a nosotros. Pero alguna persona trata de entrar usando la excusa de que ha investigado todo acerca de nuestras vidas, ha tratado de imitar nuestras costumbres y por sus investigaciones se enteró de esta fiesta de cumpleaños. Si algo así pasara, lejos de sentirnos halagados, ¡nos sentiríamos invadidos! Llamaríamos a la seguridad, porque no conocemos quién es este que quiere invadir nuestra celebración. 

Eso entiendo por este versículo. No podemos reclamar nuestra entrada al reino de Dios, si en esta vida no tuvimos intimidad con el Rey. 

En las siguientes partes del devocional exploraremos como cultivar esta relación. Hoy, detengámonos, abramos nuestro corazón y pidámosle a Dios que nos prenda el fuego y el deseo de tener esta intimidad con Él. Demos el primer paso para iniciar una relación con nuestro Creador y nuestro Padre.






mayo 31, 2026

¿Me Conoces?


No todo el que me dice: "Señor, Señor", entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. (22) Muchos me dirán en aquel día: "Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?" (23) Y entonces les declararé: "Jamás os conocí; APARTAOS DE MI, LOS QUE PRACTICÁIS LA INIQUIDAD". (Mateo 7:21-23)

¿ME CONOCES?
Mateo 7:21-23 siempre ha sido una declaración que me deja pensando mucho y me infunde temor... Pensar en que podría estar haciendo actos de justicia y llevando el amor y la palabra de Dios al mundo; pero cuando me presente delante de Dios me diga ¡que no me conoce! No puedo pensar en nada que pueda ser peor que eso, y ciertamente no es algo que quiero que me pase. 

Lo que más me impresiona de estos versículos es que no dice "jamás me conocieron", dice "jamás los conocí". ¡Los que entran en el reino de los cielos son los que Dios conoce, y no los que conocen a Dios - los que han oído de Dios, o saben de su poder y gloria!

Últimamente, le he estado haciendo esta pregunta a Dios: "Señor, ¿me conoces?". Y pienso en el Salmo 139, donde dice que Dios sabe aún lo que voy a decir antes que lo diga. Él sabe de todos mis pensamientos y conoce las intensiones de mi corazón. Y estoy segura que así es con todos los creyentes y los no creyentes;  eso es lo que lo hace el juez justo. Pero si conoce todo sobre todos, ¿cómo puede decir de ciertas personas que no los conoce? Y ¿cómo sé si me conoce a mi?

Esta es la pregunta que buscaremos de responder en este devocional... ¿Me Conoces?

diciembre 16, 2015

ÉXODO 31 – El Tabernáculo (VI)



Al terminar de dar las instrucciones de cómo se haría el Tabernáculo, Dios escogió a dos  hombres que estarían encargados de hacer todo lo que Dios había mandado…
(Éxodo 31:1-11) Y el SEÑOR habló a Moisés, diciendo: (2) Mira, he llamado por nombre a Bezaleel, hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá. (3) Y lo he llenado del Espíritu de Dios en sabiduría, en inteligencia, en conocimiento y en toda clase de arte, (4) para elaborar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce, (5) y en el labrado de piedras para engaste, y en el tallado de madera; a fin de que trabaje en toda clase de labor. (6) Mira, yo mismo he nombrado con él a Aholiab, hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan; y en el corazón de todos los que son hábiles he puesto habilidad a fin de que hagan todo lo que te he mandado: (7) la tienda de reunión, el arca del testimonio, el propiciatorio sobre ella y todo el mobiliario del tabernáculo; (8) también la mesa y sus utensilios, el candelabro de oro puro con todos sus utensilios y el altar del incienso; (9) el altar del holocausto también con todos sus utensilios y la pila con su base; (10) asimismo las vestiduras tejidas, las vestiduras sagradas para el sacerdote Aarón y las vestiduras de sus hijos, para ministrar como sacerdotes; (11) también el aceite de la unción, y el incienso aromático para el lugar santo. Los harán conforme a todo lo que te he mandado.

Es interesante ver que los nombres de las personas que Dios escogió, tienen que ver con el trabajo que fueron llamados a hacer…
Bezaleel en hebreo quiere decir: “en la sombra (es decir, la protección) de Dios”
Aholiab en hebreo quiere decir: “tienda del padre”

Estos dos hombres los nombró Dios para dirigir el trabajo de la construcción del Tabernáculo. Tenían bajo su cargo toda clase de arte que tenga que ver con el Tabernáculo. Pero no lo hacían bajo su inspiración propia, sino fueron llenos del Espíritu de Dios para hacerlo según su dirección.

Esta era una gran responsabilidad pues estaban recreando el Trono de Dios aquí en la Tierra. Por eso el texto dice que fueron llenos del Espíritu de Dios en Sabiduría, en Inteligencia, en Conocimiento y en toda clase de Arte. Además que tenían el don de Enseñar (Éxodo 35:34) así podrían enseñarle como trabajar a toda persona hábil y a toda persona que tenía el corazón de ayudar.
(Éxodo 36:1) Y Bezaleel, Aholiab y toda persona hábil en quien el SEÑOR ha puesto sabiduría e inteligencia para saber hacer toda la obra de construcción del santuario, harán todo conforme a lo que el SEÑOR ha ordenado

noviembre 25, 2015

ÉXODO 30 - El Tabernáculo (V)



Los siguientes elementos que Dios mandó a hacer para el tabernáculo fueron el Altar del Incienso y el Lavatorio de Bronce, y les dio las instrucciones de cómo preparar el aceite de la unción y el incienso. Y también explicó sobre cómo cada persona debía pagar por expiación por sus vidas.

ALTAR DE INCIENSO
(Éxodo 30:1-5) Harás también un altar para quemar en él incienso; de madera de acacia lo harás. (2) De un codo será su longitud y de un codo su anchura, será cuadrado; y de dos codos su altura. Sus cuernos serán de una pieza con él. (3) Lo revestirás de oro puro: su parte superior, sus lados en derredor y sus cuernos; y le harás una moldura de oro alrededor. (4) Le harás dos argollas de oro debajo de su moldura; los harás en dos de sus lados, en lados opuestos, y servirán de sostén para las varas con las cuales transportarlo. (5) Y harás las varas de madera de acacia y las revestirás de oro.

Al igual que los otros elementos que estaban dentro del tabernáculo, el incensario era hecho de madera de acacia y recubierto de oro.

El incienso se ofrecía dos veces al día, todos los días.
(Éxodo 30:6-10) Pondrás el altar delante del velo que está junto al arca del testimonio, delante del propiciatorio que está sobre el arca del testimonio, donde yo me encontraré contigo. (7) Y Aarón quemará incienso aromático sobre él; lo quemará cada mañana al preparar las lámparas. (8) Y cuando Aarón prepare las lámparas al atardecer, quemará incienso. Habrá incienso perpetuo delante del SEÑOR por todas vuestras generaciones. (9) No ofreceréis incienso extraño en este altar, ni holocausto ni ofrenda de cereal; tampoco derramaréis libación sobre él.

El incienso representa algo muy importante que está delante de Dios: las oraciones de los santos.
(Apocalipsis 5:8) Cuando tomó el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; cada uno tenía un arpa y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos.

(Apocalipsis 8:3-5) Otro ángel vino y se paró ante el altar con un incensario de oro, y se le dio mucho incienso para que lo añadiera a las oraciones de todos los santos sobre el altar de oro que estaba delante del trono. (4) Y de la mano del ángel subió ante Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos. (5) Y el ángel tomó el incensario, lo llenó con el fuego del altar y lo arrojó a la tierra, y hubo truenos, ruidos, relámpagos y un terremoto. 

En estos versículos de Apocalipsis, estas oraciones son las que desatan movimientos celestiales. Esto nos permite ver la importancia de nuestras oraciones. Nuestras oraciones son las que mantienen el incienso quemando en el cielo, son los carbones encendidos delante del Señor, son aroma agradable para Dios.
(Salmos 141:2) Sea puesta mi oración delante de ti como incienso, el alzar de mis manos como la ofrenda de la tarde.

Es por eso que debemos orar sin parar (1 Tes. 5:17). Y cuando oremos, debemos de hacerlo en un común acuerdo con el Espíritu de Dios, sabiendo qué es lo que Él quiere hacer. Orar no sólo es pedirle a Dios bendiciones personales y salud; sino que es estar de acuerdo con Él, haciendo que se muevan las huestes celestiales para que se haga la voluntad de Dios, así en la Tierra como en el Cielo. En cierta forma, Dios nos otorga ser sus “socios” para llevar a cabo sus planes, y todo lo que nosotros debemos hacer es estar de acuerdo con Él.

noviembre 11, 2015

ÉXODO 29: Consagrando a los Sacerdotes



La semana pasada, estudiamos sobre las vestiduras que debían usar los sacerdotes. En este capítulo, veremos cómo Dios consagró a Aarón y sus hijos como sacerdotes.

Consagración de Aarón y sus Hijos
En este capítulo, Dios explica la forma que escogió separar a sus sacerdotes y santificarlos. 
(Éxodo 29:1) Esto es lo que les harás para consagrarlos para que me sirvan como sacerdotes…

Primero, debían hacer una serie de sacrificios.
  • un novillo y dos carneros sin defecto
  • pan de trigo sin levadura
  • tortas de trigo sin levadura amasadas con aceite
  • hojaldras de trigo sin levadura untados con aceite

 Segundo, Aarón  y sus hijos se debían lavar con agua.

Luego, se Aarón se vestiría con las vestiduras sacerdotales. Y se ungía su cabeza con el aceite de la unción.

Y por último, se vestiría a los hijos de Aarón con sus túnicas.

Así se consagraban Aarón y sus hijos, teniendo el sacerdocio como estatuto perpetuo.
(Éxodo 29:9) y tendrán el sacerdocio por estatuto perpetuo. Así consagrarás a Aarón y a sus hijos.


noviembre 04, 2015

Éxodo 28: El Tabernáculo (IV)



La semana pasada estudiamos cómo instruyó Dios que se construyera el Altar del Holocausto, el Atrio, y cómo se prepararía el aceite. Después de estas instrucciones, Dios le instruyó a Moisés sobre las vestiduras de los sacerdotes.
(Éxodo 28:1-2) Entonces harás que se acerque a ti, de entre los hijos de Israel, tu hermano Aarón, y con él sus hijos, para que me sirvan como sacerdotes: Aarón, con Nadab y Abiú, Eleazar e Itamar, hijos de Aarón. (2) Y harás vestiduras sagradas para tu hermano Aarón, para gloria y para hermosura.

Los sacerdotes que Dios eligió entre el Pueblo de Israel fue al hermano de Moisés y sus hijos: Aarón, Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar. Y mandó a hacerles vestiduras especiales para los sacerdotes, que serían para su gloria y hermosura. Estos sacerdotes, son adornados y vestidos de la misma manera que Dios viste a su novia…


(Apocalipsis 19:7-8) Regocijémonos y alegrémonos, y démosle a El la gloria, porque las bodas del Cordero han llegado y su esposa se ha preparado. (8) Y a ella le fue concedido vestirse de lino fino, resplandeciente y limpio, porque las acciones justas de los santos son el lino fino.

(Isaías 61:10) En gran manera me gozaré en el SEÑOR, mi alma se regocijará en mi Dios; porque El me ha vestido de ropas de salvación, me ha envuelto en manto de justicia como el novio se engalana con una corona, como la novia se adorna con sus joyas.

(Jeremías 9:24) mas el que se gloríe, gloríese de esto: de que me entiende y me conoce, pues yo soy el SEÑOR que hago misericordia, derecho y justicia en la tierra, porque en estas cosas me complazco--declara el SEÑOR.

Dios viste a su novia con sus mismos atributos; así debemos nosotros procurar “estar vestidos”, si queremos ser su novia y especial tesoro. Tenemos que pedirle a Dios que nos vista de salvación, redención, justicia, gozo, fe, santidad, sabiduría, misericordia, y rectitud.

Las vestiduras sacerdotales no fueron hechas conforme a la creatividad de los artesanos, sino que Dios les dio la sabiduría e instrucciones de cómo hacerlas...
(Éxodo 28:3) Y hablarás a todos los hábiles artífices, a quienes yo he llenado de espíritu de sabiduría, y ellos harán las vestiduras de Aarón para consagrarlo, a fin de que me sirva como sacerdote.

Las vestiduras sacerdotales estaban compuestas por varias cosas…
(Éxodo 28:4-5) Estas son las vestiduras que harán: un pectoral, un efod, un manto, una túnica tejida a cuadros, una tiara y un cinturón; y harán vestiduras sagradas para tu hermano Aarón y para sus hijos, a fin de que me sirvan como sacerdotes. 5 Y tomarán para ello el oro y la tela azul, púrpura y escarlata, y el lino fino.

octubre 28, 2015

Éxodo 27: El Tabernáculo (III)

Después instruirle sobre las cortinas y las tablas del tabernáculo, Dios continuó dándole instrucciones a Moisés de cómo construir su Tabernáculo.


EL ALTAR DEL HOLOCAUSTO
(Éxodo 27:1-2) Harás también el altar de madera de acacia, de cinco codos su longitud, de cinco codos su anchura, el altar será cuadrado, y de tres codos su altura. (2) Y le harás cuernos en sus cuatro esquinas; los cuernos serán de una misma pieza con el altar, y lo revestirás de bronce.

El Altar es el lugar donde se hacían sacrificios. Sin estos sacrificios, no se podía entrar al Tabernáculo. Este era el método que estableció Dios para purificar a Israel de sus pecados.

El Altar del Holocausto tenía cuatro cuernos en sus cuatro esquinas. El número “cuatro” en hebreo es Dalet, que literalmente quiere decir puerta. Y la palabra para “esquinas” en hebreo es Pinah; esta también es la palabra que se usa para la piedra angular.
(Salmos 118:20-22) Esta es la puerta del SEÑOR; los justos entrarán por ella. (21) Te daré gracias porque me has respondido, y has sido mi salvación. (22) La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser la piedra principal del ángulo.

El Altar del Holocausto es una sombra del Mesías que murió por nosotros en la cruz. Sin Su sacrificio, nosotros no podemos entrar a la presencia de Dios. Él es la puerta y la piedra angular.
(Juan 14:6) Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.

(Hechos 4:11) Este Jesús es la PIEDRA DESECHADA por vosotros LOS  CONSTRUCTORES, pero QUE HA VENIDO A SER LA PIEDRA ANGULAR. (12) Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, en el cual podamos ser salvos.

(Isaías 28:16) Por tanto, así dice el Señor DIOS: He aquí, pongo por fundamento en Sion una piedra, una piedra probada, angular, preciosa, fundamental, bien colocada. El que crea en ella no será perturbado.