17 agosto 2026
Parte 3.c - ¿Me Conoces? Dios Mi Padre
14 junio 2026
Parte 3.b - ¿Me Conoces? Dios, Mi Padre
En la parte anterior vimos varios ejemplos de porqué el anhelo de Dios es ser nuestro Padre. Y en esta parte veremos qué función Él cumple en nuestras vidas como nuestro Padre.
Nuevamente, esta es una característica de Dios que podemos comprender fácilmente viendo a los padres terrenales. Para complementar el devocional hice esta traducción de una hoja de datos hecha por AFPI (American First Policy Institute) que habla de los efectos causados por no tener un padre en la casa. [Pueden encontrar el artículo original aquí].
Basados en esta hoja de datos podemos ver una fracción de la importancia de tener un buen padre en la casa. Lo que este estudio no está considerando es el efecto de tener un padre amoroso, presente emocionalmente, proveedor, e involucrado. Tener a un buen padre (o a un mal padre) desde la infancia marca el resto de la vida de una persona. Muchas inseguridades, miedos, problemas para confiar y necesidades de agradar a la gente tienen como raíz los problemas con nuestro padre terrenal. Por ende, tener a un buen padre nos ayuda a tener una mejor autoestima, mejores relaciones sociales, más seguridad emocional y menos estrés. Y si esto es cierto de tener a un padre terrenal, ¡cuánto más importante es experimentar a Dios como nuestro Padre!
05 junio 2026
Parte 3.a - ¿Me Conoces? Dios, Mi Padre
Mateo 12:50 Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre.
Podemos ver claramente que lo que debemos hacer es la voluntad del Padre, y que para saber cuál es su voluntad debemos referirnos a Su Palabra. Para eso nos sirve la ley, para saber qué es pecado y cómo alejarnos del pecado. Pero, ¿porqué habla de hacer la voluntad del Padre y no del Rey, o del Gobernador?
Hay muchas personas que tienen la idea de que Dios es alguien duro, inaccesible, que sólo castiga por hacer el mal y que Jesús funciona como un escudo para protegernos de su furia. Sin embargo, al leer la palabra vemos a un Dios amoroso y misericordioso que desea tener a una familia. Desde el principio, en el Jardín del Edén, Dios se paseaba en el jardín, conviviendo con Adán y Eva. Pero cuando desobedecieron, ellos ya no podían habitar con Dios o morirían por su pecado (Genesis 3), por eso Dios los tuvo que alejar de su presencia. Era por protegerlos a ellos de una muerte definitiva. Y se resalta la misericordia de Dios en que desde ese entonces, Dios hizo un sacrificio para cubrirlos de su pecado (Genesis 3:21) y ya estaba haciendo un plan para redimirlos y regresarlos a que habiten con él (Genesis 3:15).
Luego en Éxodo, cuando Dios le dio las instrucciones a Moises de cómo construir el tabernáculo le dijo explícitamente que el propósito del tabernáculo era para que Dios habite con su pueblo.
Éxodo 29:43-46 Allí me reuniré con los hijos de Israel; y el lugar será santificado con mi gloria. Y santificaré el tabernáculo de reunión y el altar; santificaré asimismo a Aarón y a sus hijos, para que sean mis sacerdotes. Y habitaré entre los hijos de Israel, y seré su Dios. Y conocerán que yo soy Jehová su Dios, que los saqué de la tierra de Egipto, para habitar en medio de ellos. Yo Jehová su Dios.
Y lo mismo se repite en varios otros versículos, por ejemplo:
Levítico 26:9, 11-12 Porque yo me volveré a vosotros, y os haré crecer, y os multiplicaré, y afirmaré mi pacto con vosotros. ... Y pondré mi morada en medio de vosotros, y mi alma no os abominará; y andaré entre vosotros, y yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo.
Zacarías 2:10-11 Canta y alégrate, hija de Sion; porque he aquí vengo, y moraré en medio de ti, ha dicho Jehová. Y se unirán muchas naciones a Jehová en aquel día, y me serán por pueblo, y moraré en medio de ti; y entonces conocerás que Jehová de los ejércitos me ha enviado a ti.
03 junio 2026
Parte 2 - ¿Me Conoces? Examíname
01 junio 2026
Parte 1 - ¿Me Conoces? Regesando a lo Básico
Hay algo que he aprendido a travez de los años y que se me ha hecho más y más obvio cada vez, y es que Dios es mucho más sencillo de entender de lo que pensamos. A veces, nosotros mismos queremos complicar las cosas y nos ponemos a perseguir temas que sólo nos alejan de la simpleza de seguir a Dios. En inglés le llaman "Rabbit Holes" o madrigueras de conejos, que son conceptos profundos y complejos que nos siguen guiando por algo que nos hace sentir que estamos avanzando, pero que al final no llevan a nada. Pero como dice Deuteronomio 30: 11-14:
Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos. No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos? Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos? Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas.
Ahora que ya tengo el privilegio de ser mamá, para hablar de conceptos bíblicos con mis hijos he tenido que encontrar la forma más simple de explicar los temas, y me he sorprendido de como hasta un niño pequeño puede entender las profundidades de la palabra. Por eso me gusta regresar a lo básico, y eso quiero que hagamos con el tema de este devocional: ¿Me Conoces?
Así que empecemos por considerar qué sería lo más básico de conocer a alguien. O más importante aún, cómo hacer que alguien nos conozca a nosotros.
En esta era de la tecnología y de redes sociales, siento que el concepto de verdaderamente conocer a alguien se está empezando a desaparecer. Porque todos tenemos nuestra forma de presentarnos, o de escondernos, de las demás personas. Tenemos derecho a ver las vidas de personas en cualquier parte del mundo y sentimos que nos hacemos amigos de ellos ya que los "vemos" con cierta regularidad. Pero estamos perdiendo la realidad del contacto humano, de la intimidad entre amigos. Y sentimos que nosotros tenemos que comentar o postear con la misma regularidad o podríamos incluso perder contacto por completo con la gente que consideramos amigos. Digo esto, porque es el perfecto ejemplo de cómo podemos saber acerca de Dios, pero que Dios no sabe acerca nuestro. Podemos seguir a alguien en redes y saber todo acerca de esta persona – dónde vive, qué le gusta, cuáles son sus planes – pero si nunca nos presentamos delante de ellos, puede que ellos ni siquiera sepan de nuestra existencia. Y algo así nos puede pasar con Dios.
Volvamos a leer Mateo 7:23.Lo que más me resalta en estos versículos, es que estas personas habían hecho cosas impresionantes por el reino; hablar en el nombre de Dios, echar fuera demonios y hacer milagros no es poca cosa. Pero aún así, la respuesta de Jesús es: "Jamás os conocí". Y aquí vemos la importancia de que nos hagamos conocidos de Dios. Porque podemos saber acerca de Dios, podemos leer toda la biblia, podemos investigar e imitar las cosas que hace Dios, pero si no pasamos tiempos íntimos en su presencia y si no lo buscamos a Él, todo sería en vano. De hecho, hay una historia impresionante en Hechos que habla de la importancia de ser reconocidos en el mundo espiritual.
Hechos 19:11-16 Y hacía Dios milagros extraordinarios por mano de Pablo, de tal manera que aun se llevaban a los enfermos los paños o delantales de su cuerpo, y las enfermedades se iban de ellos, y los espíritus malos salían. Pero algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: Os conjuro por Jesús, el que predica Pablo. Había siete hijos de un tal Esceva, judío, jefe de los sacerdotes, que hacían esto. Pero respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿quiénes sois? Y el hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando sobre ellos y dominándolos, pudo más que ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos.
Estos hombres eran exorcistas ambulantes, o sea que ya habían ganado ese título por lo que habían logrado anteriormente. Seguramente ya habían logrado echar fuera varios demonios, y tal vez hasta habían hecho milagros. Pero cuando quisieron imitar lo que estaba haciendo Pablo usando el nombre de Jesús como una herramienta de autoridad, pero sin haber conocido a Jesús personalmente, entonces pudieron reconocer la importancia de tener una relación con Jesús y ser reconocidos por Él.
Regresando a Mateo, en unos versículos anteriores en Mateo 7:16, habla de que a las personas se les conoce por su fruto. Tristemente, ahora habemos varios que nos decimos cristianos, vamos a la iglesia, levantamos las manos en adoración, pero nada cambia en nuestras vidas. No se ve un fruto de intimidad con Dios. Cuántos de nosotros queremos vivir en la casa de Dios sin cruzar su puerta, sin seguir sus reglas, sin convivir con Dios.
Es como que hiciéramos una fiesta de cumpleaños para nuestro hijo y queremos invitar a las personas más cercanas a nosotros. Pero alguna persona trata de entrar usando la excusa de que ha investigado todo acerca de nuestras vidas, ha tratado de imitar nuestras costumbres y por sus investigaciones se enteró de esta fiesta de cumpleaños y se saltó la cerca del patio para acompañarnos. Si algo así pasara, lejos de sentirnos halagados, ¡nos sentiríamos invadidos! Llamaríamos a la seguridad, porque no conocemos quién es este que quiere invadir nuestra celebración.
Eso entiendo por este versículo. No podemos reclamar nuestra entrada al reino de Dios, si en esta vida no tuvimos intimidad con el Rey.
En las siguientes partes del devocional exploraremos como cultivar esta relación. Hoy, detengámonos, abramos nuestro corazón y pidámosle a Dios que nos prenda el fuego y el deseo de tener esta intimidad con Él. Demos el primer paso para iniciar una relación con nuestro Creador y nuestro Padre.
